Igualdad y la tutela como bien jurídico que tiene a nivel constitucional.
La igualdad ha sido un grito de batalla durante muchos años en la historia mundial. Guerras civiles y mucha sangre se ha corrido en base a este ideal. Han pasado siglos y la cosa realmente no ha cambiado, se crean derechos y se hacen bonitas teorías pero no pasan de ahí. Si se elimina la desigualdad en un lugar aparece en otro. La respuesta es simple: no existe tal cosa. Podremos hacer teorías y aplicarlo a nivel jurídico y creo es justo pero en un sentido práctico no es así y creo que es momento de estar creyendo que las leyes son omnipotentes o que los Estados son todopoderosos pues la realidad es que son sólo un factor más, nni están sobre los demás ni determinan el curso de las cosas. Más bien la Historia ha demostrado que son las circunstancias las que determinan las leyes y que estas no pueden forzar nada y menos aún a la sociedad que es tan compleja.Pero ante estas cuestiones ¿qué podemos decir de la igualdad? Primero su necesidad jurídica que es válida, segunda la igualdad práctica que es la que vivimos día a día; y como es un bien jurídico tutelado y por qué al final.
Creo yo que a pesar de todo los pormenores pragmáticos que vive el concepto de igualdad al final debe haberla pero sólo en un sentido jurídico. Cuando hay reglas del juego simples, justas y para todos los problema sociales y las rencillas acaban o al menos se minimizan ya que todos pueden tener certeza de que juegan bajo las mismas reglas. Pero al final definir esta igualdad y en qué casos hay que hacerlo es difícil ya que cada caso es diferente y no debemos caer en el absurdo de super utilizar la igualdad en todo porque termina por atorar toda lógica y todo sistema pues querer poner a todo en un mismo nivel es imposible y la realidad es que nada es tan sencillo. Antes que exagerar en los derechos humanos es necesario que los mecanismo y la eficiencia de un sistema judicial se perfeccione lo mejor posible porque sino al ser increíblemente incompetentes sólo saldrán con populismos: legislarán y todo lo querrán hacer un derecho humano llegando al punto de la inamovilidad y la anarquía. Es imprescindible tratar de ser justos y equilibrados, es decir, ser igualitarios con la igualdad y la necesidad. Al final, repito, lo importante no es poner a todos en un mismo nivel, en un mismo contexto ya que si por un lado promueves la individualidad y por otro quieres igualdad en algún punto habrán de chocar estas visiones. Por eso más que igualdad idealista hay que procurar la igualdad ante al ley, reglas claras y equitativas de modo que todos puedan competir y el que no pueda hacerlo ni modo, todos tuvieron la misma oportunidad.
En este putno quiero hablar sobre la igualdad y lo que significa para mí. Para mí es un absurdo querer poner al nivel a todas las personas, la naturaleza no funciona así y no va a funcionar jamás así y nuestras infantiles formas de ver las cosas no las van a cambiar. Existe una selección natural y el universo funciona bajo esa ley, las leyes humanas no son nada ante las leyes físicas. Todos y cada uno tienen habilidades, talentos y circunstancias diferentes, lo que nos ha llevado a tener una riqueza como civilización es eso y querer restringirlo es obrar mal. Mal o no, la realidad es que siempre vamos a discriminar si no es por una razón será por otra, y es algo sano, ya que realmente lo que nos hizo progresar como civilización es esto: que nuestros grupos prosperaran y podamos defendernos de otros. Esto es así porque hay competencia, porque hay lucha de recursos y es algo sano, si una especie no compitiera y no hubiera movilidad decaería rápidamente en todos los sentidos. Y como ninguna ley va a poder contra este instinto lo mejor sería canalizarlo y equilibrarlo antes de querer forzar esto a como quisiéramos. La realidad es muy clara, al querer forzar a haber comunidades democráticas y abiertas absolutamente sólo se generan resentimientos, resentimientos que van a estallar como en Europa y muchos lugares del mundo. Hay que encontrar un equilibrio en eso. Pero concuerdo que hay que ser iguales ante la ley, se pueden tener reglas y leyes inamovibles en cuanto a su mecánica pero no a ideales, y que estas sean de igualdad. Creo fervientemente que muchos de los problemas del mundo se resolverían no buscando la igualdad entre todos, sino ante la ley y las reglas del juego, por lo que significa que no habrá que quitarle a uno para darle a otro sólo porque perdió y no supo o quiso competir. Y por otro lado evitar abusos de poderosos que abusaron hasta hacerse gigantes porque usaron un sistema corrupto y que no generó equidad.
Que la igualdad es un bien jurídico es un hecho y es tutelado a nivel constitucional. Esto es porque para empezar las constituciones modernas se crearon en base a ese fin ya que fueron el resultado de revoluciones y luchas sociales. Por lo tanto desde un principio se establecieron artículos como garantías individuales que protegían este bien. De hecho es el primero y así es en muchas constituciones y habla de lo primero: la igualdad. Si este bien no se protegiera habría rápidamente un abuso de poderes,s un abuso de garantías de unos sobre otros. Habría un caos de casos en los que utilitariamente podrían replegar la igualdad, sin embargo se trata de no caer en esa dinámica. Aunque aun falta mucho para perfeccionar ese sistema.
Al final de todo esto debemos entender que no hay leyes perfectas y lo que pareciera justo y razonable en una época no lo es en otra. La realidad es que las leyes y los ideales sólo quedan en eso, las circunstancias económicas y sociales así como las de competencia internacional determinan la realidad y la realidad se antepone a cualquier intención legislativa. En realidad muchos fenómenos se dan mucho antes que si quiera se den cuenta los legisladores o teóricos jurídicos que existen tales fenómenos. Al contrario, las realidades obligan a legislar y si algo no se legisla bien crea un caos por lo que la aceptación social y su realidad determinarán si esas leyes funcionan o no. Aún falta mucho y estamos ante una época que todo lo quiere hacer políticamente correcto, donde el individualismo es exagerado y en esa situación sólo generará conflictos a nivel social y mundial. Ya lo estamos viviendo y estamos viendo como ha decaído todo por un exceso de individualización. Pero como todo, siempre hay movimiento y siempre habrá nuevas ideas y nuevas circunstancias, debemos de dejar de creer que lo que deseamos es un hecho o tiene que ser un hecho, eso es un síndrome muy infantil que nos aqueja y en especial a instancias internacionales.
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